En nuestra rutina, son muchísimas las horas que estamos en el trabajo. Generalmente desde que llegamos a nuestra casa y podemos darnos una ducha o asearnos correctamente pasa mucho tiempo, por lo que es necesario contar con herramientas que faciliten la limpieza e higiene de los empleados.
A continuación, te contamos por qué deberías tener un dispensador de alcohol en tu trabajo.
6 factores para considerarlo en el lugar de trabajo
Son muchas las razones para contar con este elemento en tu organización. La principal es que los colaboradores tendrán menos riesgos de presentar enfermedades que puedan afectar su bienestar y la productividad de la empresa.
1. Elimina los gérmenes en pocos segundos: en nuestras manos viven bacterias (algunas buenas y otras malas), con alcohol al 70% matará las perjudiciales y nos mantendrá protegidos.
2. Sirve en entornos de alto riesgo: en hospitales, clínicas, escuelas, ¡funciona perfecto! Aunque los gérmenes también conviven en objetos de uso compartido de oficinas, como computadoras, picaportes y utensilios de cocina.
3. Más práctico y efectivo: en ocasiones no es sencillo (o posible) acudir al baño para lavarse las manos, con el dispensador de alcohol no nos tomará más de 15-30 segundos.
4. Prevenir es mejor que curar: con una acción muy concreta se pueden evitar problemas mayores como resfriados, gripes e infecciones,
5. Más seguro: cuando nos lavamos en un baño corremos el riesgo de volver a contaminarnos al entrar en contacto con alguna bacteria preexistente en el lugar.
6. Accesible: algunos sitios deberían tener más agua y jabón, pero para esto sería necesario disponer de muchos lavatorios. En cambio, el dispesador de alcohol se ubica en puntos estratégicos y es menos costoso en cuanto a su instalación.